Em 1982, a Força Aérea Brasileira (FAB) deu um passo decisivo ao selecionar a Aeroeletrônica, uma empresa gaúcha, para desenvolver e produzir os primeiros sistemas aviônicos com tecnologia 100% nacional. Esse marco estabeleceu as bases da indústria brasileira de aviônicos e iniciou uma trajetória de inovação que se consolidaria nas décadas seguintes.
En 1982, la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) dio un paso decisivo al seleccionar Aeroeletrônica, una empresa de Rio Grande do Sul, para desarrollar y producir los primeros sistemas de aviónica con tecnología 100% nacional. Este hito sentó las bases de la industria brasileña de aviónica e inició una trayectoria de innovación que se consolidaría en las décadas siguientes.
Más de diez años después, en 1994, la FAB volvió a ser pionera en América Latina al equipar su flota de cazas A-1 (AMX) con el Head-Up Display (HUD), una tecnología que proyectaba la información crítica de vuelo directamente en el campo de visión del piloto, aumentando la conciencia situacional, la seguridad y la eficacia en las misiones de combate. ELOP (Electro-Optics Industries) fue la empresa seleccionada para suministrar el sistema, que en aquel momento era uno de los más avanzados del mundo. El contrato se estructuró con cláusulas de compensación y transferencia de tecnología a Aeroeletrônica, garantizando que los conocimientos y la capacitación tecnológica permanecieran en Brasil.
Esta medida estratégica no solo trajo el primer sistema Head-Up Display a la FAB, elevando el nivel operativo de la aviación de combate, sino que también fortaleció la capacidad de nuestra Base Industrial de Defensa (BID). En 2011, Aeroeletrônica cambia su nombre por el de AEL Sistemas, fruto de su constante evolución y reposicionamiento estratégico, pero sigue siendo la única empresa brasileña que domina la tecnología y suministra HUD a las aeronaves de la Fuerza Aérea Brasileña, entre ellas el multimisión KC-390, el nuevo caza F-39 Gripen y el A-29 Super Tucano, entre otros. AEL Sistemas cuenta actualmente con aproximadamente 500 empleados, entre ellos más de 200 ingenieros, y sigue siendo aliado tecnológico de la FAB, invirtiendo en innovación, generando conocimiento y fortaleciendo la soberanía nacional.



